Sabemos que generalmente los distintos gobiernos tienen vías legales y sistemas institucionalizados establecidos para la donación de órganos. El problema es que la demanda es mucho mayor que la oferta y para esas personas cuyas vidas dependen de la llegada del órgano, a veces la espera puede ser una cosa de vida o muerte.

Principalmente, es por esto que ha nacido un fortalecido y surtido mercado negro de órganos humanos. Para algunos es la única forma de salvar sus vidas, para otros es un monstruo que opera clandestinamente y que arrebata órganos sin consentimiento para lucrarse con su venta. Todas son facetas de una misma realidad.

Un caso extremo de mercado negro de órganos es lo que sucede actualmente en China, donde el trafico de órganos no es un caso aislado, sino que está orquestado por el régimen chino en complicidad con los centros de detención y hospitales militares. Los cirujanos de trasplante en China tienen abundancia de órganos humanos. Algunos se quejan de tener que trabajar turnos de 24 horas, realizando cirugías de trasplante una tras otra. Otros aseguran que tienen disponibles órganos de repuesto, recién extirpados (por las dudas). Algunos hospitales pueden conseguir una fuente de órganos en pocas horas, mientras que otros informan haber trasplantado dos, tres o cuatro órganos de repuesto cuando el primero falla.

Todo esto ha estado ocurriendo en China durante más de una década, sin que haya un sistema de donación voluntaria de órganos y con solo unos miles de prisioneros ejecutados –que según China son la fuente oficial de órganos. En llamadas telefónicas, médicos chinos dicen que la verdadera fuente de órganos es un secreto de Estado. Mientras, los practicantes de Falun Gong -una practica espiritual que practica la verdad, la compasión y la tolerancia y que actualmente es perseguida brutalmente por el régimen chino-, han estado desapareciendo en grandes cantidades, y muchos denunciaron haber sido sometidos a análisis de sangre mientras estaban detenidos.

El 22 de junio se publicó un informe sin precedentes realizado por un pequeño equipo de incansables investigadores que documentaron, a veces con sorprendente detalle, el ecosistema de cientos de hospitales chinos y centros de trasplantes que han estado operando discretamente en China desde del año 2000, aproximadamente.

En conjunto, estos centros tienen la capacidad de haber realizado entre 1,5 y 2,5 millones de trasplantes en los últimos 16 años, según el informe. Los autores sospechan que las cifras reales de trasplantes se ubican entre los 60.000 y los 100.000 por año desde 2000.

“La conclusión final de esta actualización, y de hecho de nuestro trabajo anterior, es que China está matando a personas inocentes masivamente”, dijo David Matas en el lanzamiento del informe en el National Press Club el 22 de junio.

Los órganos para trasplante no pueden extirparse de los cadáveres y simplemente guardarlos hasta que se los necesite: tienen que ser obtenidos antes o poco después de la muerte, y luego se deben implantar rápidamente en el nuevo receptor. Los tiempos y la logística en torno a este proceso son tan abrumadores, que lograr la compatibilidad de órganos es un campo complejo en la mayoría de los países, donde suelen haber listas de espera y equipos dedicados a disuadir a los familiares de víctimas de accidentes para que donen los órganos.

Pero en China, los donantes parecen estar cautivos, a la espera de receptores que necesiten sus órganos. Y es que este es un negocio demasiado lucrativo a costa de gente inocente.

Mira en el video de la parte superior cuánto valen tus órganos en el mercado negro.

Y aquí puedes leer sobre lo que pasa en China en la actualidad con el trafico de órganos: “Nuevo informe confirma sustracción de órganos en China con cifras escalofriantes”.

Videos Destacados

Ad will display in 10 seconds
Ad will display in 10 seconds
Ad will display in 10 seconds