En algún momento de la vida tuvimos que experimentar la adrenalina, esa sensación que se genera como fruto de una reacción hormonal que experimenta nuestro cuerpo ante situaciones riesgosas.

La adrenalina se genera como tal en nuestro cuerpo, específicamente en las glándulas suprarrenales que se encuentran encima de los riñones; esta hormona viaja directamente a través de la sangre hasta llegar a diferentes partes del cuerpo para luego activarse.

La segregación de esta hormona viene acompañada por la agudización de los sentidos como respuesta natural del cuerpo para estar activo ante los posibles cambios que se den en una situación momentánea, bien sea para la supervivencia o para conseguir algo con rapidez.

La desencadenación de la adrenalina en el cuerpo pone en alerta los sentidos y sus resultados son los siguientes:

La respiración se acelera generando una mejor oxigenación en el cuerpo que permite mejorar el rendimiento.

Los vasos sanguíneos de los órganos vitales se ensanchan mientras que los vasos sanguíneos de la capa más externa de la piel se comprime dando como resultado el aumento de la presión sanguínea.

Así mismo se produce una aceleración del ritmo cardiaco y en ese sentido hay un mayor bombeo de sangre oxigenada que facilita una mayor capacidad de movimiento.

La energía que genera el cuerpo se concentra en los músculos, y en ese sentido el movimiento intestinal se desacelera.

Las reservas de energía concentrada en algunas partes del cuerpo, mejor conocida como glucógeno, y ubicadas en varias partes del cuerpo como los músculos, es liberada para que el cuerpo ejecute movimientos más demandantes.

Mira en el video de arriba las razones detrás del estímulo y la excitación que produce la adrenalina y que lleva a muchas personas a querer experimentarla con mayor frecuencia.

Videos Destacados

Ad will display in 09 seconds
Ad will display in 09 seconds
Ad will display in 09 seconds